PDF Entrevista Teniente Luis Gonzalo Segura Eva Rancho La Provincia 7 Mayo 2014.pdf
Tras 12 años de silencio y lucha interna, el teniente del Ejército de Tierra Luis Gonzalo Segura (Madrid, 1977) decide denunciar un supuesto desfase presupuestario de cinco millones de euros dentro del cuerpo militar. Presentó ayer en el Club LA PROVINCIA Un paso al frente, un relato catártico que dinamitará las conciencias de muchos civiles y altos mandos. Afirma que ha sufrido amenazas, rebaja de sueldo, y está seguro de que le encarcelarán por “deslealtad militar”.
Luis Gonzalo Segura de Oro-Pulido
Teniente de la Jefatura de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica (Jcisat)
“Hay boicot contra mi libro por miedo a que la gente ajena al Ejército lo conozca”
Eva Rancho
LA PROVINCIA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 7 Mayo 2014
Ha escrito un libro, ‘Un paso al frente’, que quizás dinamitará el propio cuerpo al que pertenece, el Ejército español de Tierra. En 2012-2013 denuncia un desfase presupuestario de cinco millones de euros en un inventario de material. ¿Esa fue la gota que colmó el vaso?
Sí, fue uno de los elementos. Pero quizás el hecho de encontrarte con que la justicia militar es inexistente, no funciona o no es independiente, terminó siendo la gota que colmó el vaso. El tema de la corrupción se va difuminando, y al final lo que va a quedar es que tenemos un modelo de Fuerzas Armadas obsoleto, un sistema del siglo XX y tenemos que modernizarlo y llevarlo al siglo XXI.
Algunas personas se preguntarán si tiene pruebas de que se cometieron esos desfases presupuestarios en equipos informáticos (35%), armamento, comida, combustible.
Ese inventario lo hice con una serie de empleados civiles, por toda España, Canarias incluida. Está documentado. Si vamos a cualquier cuartel, utilizamos una etiqueta con un código de barras y un color. Cuando es verde, es un material que se ha comprado de forma legal; amarillo, ilegal. Entonces se encontró con que había material que no aparecía, y material que había aparecido. Son hechos gravísimos. Que aparezcan 4,5 millones en material informático te indica que tenemos un problema serio de contabilidad, no creo que hayan sido donados por los militares. Si se puede escamotear ese dinero, ¿qué no se puede hacer? Una de las primeras cosas que me encontré fue que se pagaban 60.000 euros anuales de mantenimiento por un software que ni siquiera estaba instalado.
¿A qué bolsillos va el dinero?
Eso es lo que una auditoría seria debe investigar para poder saber lo que ha pasado. Quiero pensar que es más negligencia que otra cosa.
“Encontré que se pagaban 60.000 euros al año para mantener un software que ni estaba instalado”
Sueña con unas Fuerzas Armadas democráticas, regeneradas y justas. ¿En qué sentido?
Si conseguimos independizar los tres pilares donde se asienta el actual modelo de las Fuerzas Armadas, y dotamos a los militares de libertad de expresión y derecho a manifestación, pues habremos conseguido que haya transparencia. La Justicia militar es completamente dependiente de la institución; la Guardia Civil también de- pende del Ministerio de Defensa, y debería depender del Ministerio del Interior, por separación de poderes; sobre el tercer pilar, pido que las auditorías internas, hechas por un cuerpo militar, que hace muy difícil que haya control, se hagan por un órgano externo. Con amenazas, represión …Es prácticamente imposible que transcienda nada de lo que sucede en su interior. Todo tipo de privilegios, abusos, corruptelas están totalmente normalizados y amparados en esos cuatro pilares, incluida esa ley del silencio y represión, que hace que 46 millones de españoles desconozcan por completo lo que sucede. Al final eso genera impunidad de los mandos [militares].
El ejército tiene un ordenamiento jurídico específico. ¿Quién les juzga?
Los propios militares, que no sacan una oposición de juez y lo son para el resto de su vida. No. Son jueces, pero dentro de dos años quizás ascienden y pasan a ser asesores jurídicos del mando de turno. ¿Cómo van a imputar a un gene¡ral que mañana puede ser tu jefe? Necesitamos que se creen salas militares en cualquier juzgado territorial normal. A día de hoy, tenemos los juzgados penales militares: uno territorial, que juzga hasta el empleo de capitán, y uno central, de comandante hacia arriba. Los altos mandos hasta general son aforados a todos los efectos. En el juzgado territorial, la mayoría de las denuncias interpuestas se admiten y al menos se investigan, pero en el central, todo lo contrario. Presenté mis denuncias en ambos, y están abocadas al fracaso. En uno de los últimos juicios, conté todo lo que había sucedido con datos. Les dije ‘tengo un disco duro a su disposición con más información y me ofrezco voluntario para interpretársela’. Cerraron el caso sin pe- dírmelo y rechazaron el recurso de mi abogado. Ellos alegaron que era ‘malversación impropia’.
Este domingo en la FNAC de Callao presentará su libro, junto con la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME).
Sí, es la más numerosa. Estará también AMTM [Asociación de Militares de Tropa y Marinería], OATM [Organización de Apoyo a la Tropa y Marinería]. Están tan perseguidas que casi nadie se atreve a asociarse. El apoyo es importante. La primera edición de 3.000 ejemplares ya se vendió entre los militares. El domingo presentamos la segunda sin casi publicidad. Pero este libro está empezando a ser boicoteado, porque hay miedo, sobre todo, de que las personas ajenas al mundo militar lo conozcan, y conozcan lo que ocurre en las Fuerzas Armadas.
¿Ha recibido amenazas?
Mensajes desagradables, presiones, me han bajado el salario. Alguna amenaza vía Facebook. Lo más importante son los apoyos. Sí sé que mi carrera militar se ha terminado. Empezó una cuenta atrás, y seguramente me ingresarán en la cárcel por un delito de deslealtad y me expulsarán del Ejército. Pero siento una libertad que no he sentido en muchos años.

