Casa Ortiz Wiot Hotel emblemático Eva Rancho La Provincia 11 Mayo 2014.pdf
Las obras del edificio, que data de 1942 y está ubicado en Doctor Chil, acabarán en 18 meses / Se invertirán dos millones de euros en un inmueble de 20 habitaciones
Eva Rancho
LA PROVINCIA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 11 Mayo 2014
El corazón histórico de la capital grancanaria contará dentro de un año y medio o dos años con un nuevo hospedaje, pero no será al uso. Ubicada en el número 22 de la calle Doctor Chil, casi en frente del Museo Canario, la antigua casa de la familia Ortiz Wiot, de 1942, construida por Miguel Martín-Fernández de la Torre, cobrará vida como un alojamiento emblemático, de unas 20 habitaciones, gracias a la iniciativa empresarial del canario Miguel Saavedra, que encomendará la reforma al arquitecto Vicente Boissier. Con una inversión total que ronda los dos millones de euros, este establecimiento con desayuno y trato personalizado, de dos plantas y una azotea con vistas a la Catedral, pone en valor un patrimonio histórico de la ciudad que estaba vacío y fomentará las rutas por el casco antiguo.
“Un hotel emblemático es una calificación para edificios históricos y proteger el patrimonio. Creo que el barrio y la ciudad necesita hoteles distintos a los de playa o a los típicos urbanos. Los hoteles con encanto dan otro punto a la capital. Cualquier ciudad europea, como Florencia, está llena de hoteles de este tipo y son compatibles con los barrios históricos. No será un hotel de suites, sino de precios módicos”, explica Saavedra, que compró el inmueble en septiembre del pasado año en un buen estado de conservación. El nombre con el que bautizará el alojamiento aún es una incógnita. “Estamos hablando con historiadores para buscar uno vinculado al barrio”, señala el nuevo propietario.
Uno de los pilares que sostendrá este hotel emblemático será el respeto al medio ambiente: potenciará los medios de transporte sostenible como las bicicleta eléctricas para los clientes, y dotará a la azotea de placas solares, tres habitaciones y un bar lounge, donde los huéspedes podrán saborear un cóctel mientras contemplan la fachada del templo catedralicio, y aquellos con discapacidad física tendrán accesibilidad garantizada con la entrada por la calle Espíritu Santo, un ascensor y una habitación adaptada. El equipo del arquitecto Vicente Boissier conservará la esencia tradicional de la arquitectura de Martín-Fernández de la Torre, el artífice inicial del inmueble, en especial, la fachada protegida, la carpintería, el luminoso patio central de piedra labrada aruquense, colores sobrios, las puertas y marcos de madera, además de algunos elementos antiguos, como una fresquera o un fregadero de mármol trabajado.
El hotel fomentará el uso de las bicicletas eléctricas y las rutas por el casco histórico
“En 1942 aún se fabricaba con muros de carga y hormigón armado, y salvo algunos puntos afectados por la humedad, y la zona trasera [calle Espíritu Santo] afectada por una ampliación posterior, el edificio se conserva en buen estado”, explica Boissier, que señala que el proyecto básico está ya en el Departamento de Arquitectura del Consistorio, que lo adjudicará. Boissier, presidente de la Demarcación de Gran Canaria del Colegio Oficial de Arquitectos de Canarias, señala que la Comisión de Patrimonio emitirá su valoración y la licencia de obra será el siguiente paso. “El Ayuntamiento y el Cabildo han acogido muy bien el proyecto. Están muy ilusionados con la idea, que es distinta y curiosa”, afirma Saavedra, que cumple así su sueño de levantar un proyecto hotelero en Vegueta después de una década de búsqueda de inmuebles. “Los precios antes de la crisis eran totalmente inviables, como mínimo el doble”, señala Saavedra.
Por otra parte, el propietario comenta la necesidad de peatonalizar todo el casco histórico y respetar el acceso por coche sólo a los vecinos. “En casi toda Europa está cortado el tráfico en los barrios históricos, como en Florencia donde sólo dejan circular bicicletas o coches eléctricos”, apunta el propietario. Asimismo, los comercios de la zona se beneficiarían con la medida. “La idea es perfecta. Llevo esperando 17 años por la peatonalización. El hotel revalorizará la zona y para el negocio vendrá bastante bien”, defiende José Alberto Arnaiz, dueño del Café del Real situado en el 19 de Doctor Chil.
“Esta zona no es un sitio de playa y mar, y de turistas sólo para broncear su cuerpo, sino para gente de cultura. Y pienso que si es un hotel pequeño y familiar, encuentro la idea muy bonita y encima si da un poco de trabajo a la gente de aquí, pues mejor todavía”, opina Cristina del Barrio, una turista vallisoletana de cuna, pero alemana de adopción desde hace 42 años. “Si es una casa familiar que está deshabitada, siempre que conserven la esencia del edificio, lo apoyo, viene bien para el turismo y para todo”, dice Marcos Salvador, venido desde Portugalete (Vizcaya).
Derecho y Medicina en la casa de los Ortiz Wiot
Si nos sumergimos en el tiempo, en la casa ubicada en el número 22 de la calle Doctor Chil (la antigua calle del Colegio), construida en 1942 por el arquitecto Miguel Martín-Fernández de la Torre, vivió durante muchos años la familia Ortiz Wiot. Juan Ortiz, abogado, y Anita Wiot, ama de casa, tuvieron cuatro hijos: Isabel y Ana María, que aún viven, y Enrique y Fernando, ya fallecidos. Fernando Ortiz Wiot ocupó la alcaldía de la capital grancanaria desde 1974 hasta 1977. “Uno de los bajos [de la casa] era el despacho de [su padre] Juan Ortiz, que era procurador de los tribunales, y un poquito más abajo, el garaje de la parte anterior de la casa era la consulta del médico Don Manuel Aguiar Márquez, que estuvo muchos años allí”, recuerda Juan de León, presidente de Amigos Canarios de la Ópera (ACO) desde 1996 hasta 2012, que vivió en una casa 200 metros más arriba en la misma calle. Además fue amigo de la infancia y compañero de clase en los Jesuitas del exedil capitalino y sus hermanos. “Fui muchas veces a esa casa porque era muy amigo de sus hijos. Manuel Massieu, que vivía enfrente, Enrique y Fernando Ortiz hacíamos pandilla y jugábamos allí. Siempre he tenido mucha amistad con su familia y la sigo teniendo con sus hermanas que viven todavía”, cuenta de León, que considera que la transformación del inmueble en un hotel emblemático beneficiará al barrio. “Me parece muy bien, es una casa muy bonita y dará vida a Vegueta”, afirma de León. E.R.

