Entrevista Javier González Discapacidad Con Optimismo La Provincia 16 Mayo 2014.pdf
Una parálisis cerebral congénita no ha impedido al grancanario Javier González, de 37 años, diplomarse en Relaciones Laborales y aprobar un máster en Prevención de Riesgos. Quiere extender una filosofía: Discapacidad con Optimismo.
Javier González
Profesor Ciclo Formativo de Formación Laboral
“La palabra pobrecito está desterrada, estamos totalmente capacitados”
Eva Rancho
LA PROVINCIA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 16 Mayo 2014
¿Cómo surgió esa campaña que encabezas “Discapacidad con Optimismo (DCO)”?
Es algo que se me ocurrió. No sé si está inventado ya o es mi cosecha. En el caso de que esté inventado, a ver si me van a hacer pagar el copyright (derechos de autor) [entre risas]. Propongo esa corriente filosófica de ver la discapacidad en positivo frente a lo que históricamente hoy se sigue viendo como drama.
Su vida es una historia de superación.
Lo mío fue una discapacidad de nacimiento, una parálisis cerebral. Pero influyó mucho la atención temprana tan positiva que recibí de mis padres y familiares que ante la noticia, optaron por tratarme igual que mi hermano, de una forma positiva, no de una forma protectora, condescendiente. Hoy muchas de las cosas que he conseguido por esos buenos inicios.
“Gran Canaria Accesible es un paso para eliminar las barreras mentales, que son las preocupantes”
¿Qué se puede hacer para concienciar a la gente de que le puede pasar a cualquiera?
Eventos como la Feria Gran Canaria Accesible son importantes, pero en una sociedad ideal no tendrían que existir porque sería que las personas estarían totalmente integradas. Pero es un paso importante para eliminar barreras mentales, que son las más preocupantes, desde el cariño, la comprensión, desde la sonrisa, y no desde el rencor, la lástima o el pesimismo, como las palabras “pobrecito”, “inválido”, que están desterradas. Somos perfectamente válidos y tenemos totalmente las capacidades. Me veo como una persona normal y corriente, como una con ojos verdes, negros, alta o baja. Todos tenemos que estar integrados.
¿Es importante fomentarlo en los planes de estudio de los centros educativos?
Por supuesto, desde preescolares, desde el niño que entra por primera vez en la guardería y ve un niño con discapacidad, que ese trato debe ser normal.
El lema de la anterior edición de la Feria era Una isla de todos y para todos. ¿Lo siente de verdad en su día a día?
Y si no lo siento… procuro con actitud sentirlo. Hay una parte importante que es formativa e informativa. Entonces no me voy a venir abajo o no me van a limitar, alguien que diga, “oye, no puedes hacer esto o no sabes”. He roto muchos moldes y pretendo seguir rompiéndolos, y si le sirve a otras personas, mejor que mejor. Tenemos gente con mucha formación, y en altos cargos la discapacidad no está totalmente asimilada. No conozco ningún ministro que vaya en silla de ruedas, ni un consejero con discapacidad auditiva. Si valen, ¿por qué no puede llegar a ser presidente del Gobierno una persona que pueda ser ciega, sorda, o con discapacidad motórica? Tampoco el hecho de por ser discapacitado, tienes que tener un puesto. No. Te lo tienes que ganar, se demuestra tu valía, no tu situación.
¿Qué estudió?
Diplomado en Relaciones Laborales y Máster en Prevención de Riesgos Laborales y mis últimas experiencias profesionales han sido profesor sustituto de ciclo formativo. Me encanta la enseñanza. Ahora estoy en busca y captura de trabajo [entre risas]. El humor es nuestro sexto sentido, si lo perdemos, somos espíritus muertos.
¿Qué deporte le gusta?
La natación, y soy entrenador de baloncesto y sigo al Granca.

