PDF Chirino ingresa en la Real Academia San Fernando Eva Rancho La Provincia 11 Feb 2014
Chirino ingresa en la Real Academia de San Fernando como miembro de honor
“Los honores son halagos y lo agradezco de verdad”, dijo el escultor, que conoció la noticia a través de este periódico y que trabajaba en su taller Valyunque en Madrid
Eva Rancho
LA PROVINCIA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 11 Febrero 2014
El escultor Martín Chirino ingresará en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando como miembro de honor, según el acuerdo alcanzado ayer por unanimidad por la histórica institución. El artista grancanario, que cumplirá 89 años el uno de marzo, conoció la noticia por este periódico, mientras se encontraba en su residencia-taller Valyunque, en Morata de Tajuña, Madrid. “Los honores son halagos y lo agradezco de verdad”, subrayó el creador de la espiral, que pudo comprobar, tras la sorpresa inicial, que tenía en el buzón de su móvil mensajes de la directiva de la Real Academia dándole cuenta del ingreso.
La candidatura del creador de obras como la serie El viento fue presentada por los también académicos Juan Bordes, arquitecto y escultor grancanario; el historiador y ensayista Francisco Calvo Serraller y el escultor salmantino Venancio Blanco. “¿Cómo lo han sabido? ¡Yo es que todavía no me había enterado! [entre risas] Me están dando la noticia”, contestó de primeras el artista isleño, que acababa de entrar en su casa madrileña de la finca de Valyunque, antes de confirmar de primera mano la noticia con los numerosos mensajes de felicitación que recogió su contestador, tanto del director, el presidente y el secretario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Su candidatura fue propuesta por Juan Bordes, Calvo Serraller y Venancio Blanco
“Son trámites que hacen. Es de agradecer. Ser académico de honor es importante para mi carrera artística. Significa ya un honor”, explicó Chirino, aunque confiesa que hace ya algunos años estaba indeciso con su candidatura por el compromiso que supondría, dado el gran volumen de trabajo del artista dentro y fuera de las fronteras de España. “Yo soy muy puntual y si me comprometo a algo, siempre hay que cumplirlo, pero me dijeron Juanito Bordes y el señor [Antonio] Bonet Correa ‘ya tienes unos años y sería un gran honor’”, recordó el hijo predilecto de la capital grancanaria, que ya está pensando en el texto que leerá en su ceremonia de ingreso en la Academia, cuya fecha tendrá que acordar con la directiva, porque dice que todo ello tiene “un rito, una prosapia”.
“No sé cómo se celebran esas cosas. Ahora tendré que preparar el discurso de aceptación y a quién le corresponda leerá el laudatorio [será el escultor y arquitecto Juan Bordes quien le dará la bienvenida] y eso tiene un trámite, muy bonito, interesante, emocionante, sobre todo en esta Academia, porque es de altísima etiqueta, de frac, con trompetas. Es una cosa antigua, pero muy bonita”, detalló Chirino, galardonado en 1986 con el Premio Canarias de Bellas Artes, y muy involucrado durante su trayectoria profesional en la gestión cultural, por ejemplo, como director del CAAM, y antes al frente del Círculo de Bellas Artes. “Fue duro, un verdadero quebradero de cabeza, en detrimento del trabajo en mi taller, aunque fue muy brillante”, comentó Chirino, cuyas manos han forjado numerosas creaciones en la capital grancanaria como parte ya integrante de su paisaje urbano.
Fundada en 1752 con Fernando VI, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando está compuesta por 56 académicos numerarios, personalidades culturales de primera línea que se encargan de la labor de asesoramiento, de consejo, y están divididos en diversas secciones: Pintura, Arquitectura, Escultura, Música y Nuevas Artes de la Imagen. El nombre de Martín Chirino ya figura entre los académicos honorarios como Carmen Giménez (nombrada en diciembre de 2012), Oriol Bohigas Guardiola, Jacobo Hachuel, José Ángel Sánchez Asiain, Federico Mayor Zaragoza, Plácido Domin- go Embil, José Luis Milicua Ilarramendi y Santiago Calatrava.
Entusiasmo por la Fundación
El gran proyecto en el que se encuentra inmerso Martín Chirino es llevar a buen puerto la Fundación que lleva su nombre y que tiene como sede el Castillo de La Luz, cuya rehabilitación fue inaugurada recientemente por los Príncipes de Asturias, una ceremonia en la que él estuvo presente. El artista está plenamente identificado con la intervención que ha realizado el despacho de arquitectos Nieto Sobejano con el edificio histórico, y aspira a que la presencia de su obra sirva para relanzar un territorio urbano que forma parte de su vida. Llevado por la llamada biográfica (su niñez y adolescencia las pasó entre Las Canteras y el Puerto), el artista no ha dudado en recuperar piezas de su autoría que se encontraban dispersas para la colección que estará en el Castillo de la La Luz. El Ayuntamiento ya ha abierto sus puertas para que los vecinos y turistas conozcan el esmerado trabajo de recuperación patrimonial y de estructuras que se ha desarrollado en su interior y alrededores . LP / DLP

