Terapia al galope Gran Canaria Accesible Eva Rancho La Provincia 17 Mayo 2014.pdf
Hace un año que el equipo multidisciplinar de la asociación grancanaria Aftec trabaja la equinoterapia, una rehabilitación integral de personas con discapacidad por medio de caballos. La pedagoga Marta Pérez mostró ayer las terapias ecuestres en la II Feria Gran Canaria Accesible en Infecar. Como centro homologado por FETE, Pérez subraya la importancia de que un equipo de profesionales de la salud física y mental dirija este trabajo.
Una terapia al galope
La asociación Aftec presenta en Infecar sus terapias ecuestres para personas con discapacidad / Marta Pérez: “Es un agente motivador”
Eva Rancho
LA PROVINCIA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 17 Mayo 2014
“Aún no sé que cosa especial tiene el caballo. Pero la tiene. Cuando el caballo se acerca a un niño, se establece un vínculo que no lo puedo describir con palabras, y además se me ponen los pelos de punta”, afirma con una sonrisa Marta Pérez, pedagoga y una de los ocho integrantes del equipo multidisciplinar de Aftec, que es una asociación que fomenta desde hace un año las terapias ecuestres en Marzagán y San Mateo para personas con discapacidad, a través de una yegua, Sabana, y un poni grande, Serrano.
“Está dirigido a ellas, pero incluso a personas en un momento de su vida un poco flojo, que podamos ayudar. Partimos de la base que el caballo es un agente motivador, y trabajamos con esa motivación extra que no tenemos en un despacho, gabinete ni en un centro de rehabilitación”, explica Pérez, que mostró ayer algunos ejercicios terapéuticos en la II Feria Gran Canaria Accesible en Infecar.
“Con el cepillado de los caballos trabajamos en nuestro centro la atención, la memoria, la concentración. Sobre el caballo trabajamos otros objetivos característicos de la persona y consensuados entre el terapeuta que puede ser un psicólogo, pedagogo o fisioterapeuta, como tenemos en el equipo multidisciplinar, y la persona encargada del usuario”, señala Pérez. “Se sabe que desde la antigua Grecia se trabajaba con los caballos para estabilizar la ansiedad, el estrés, el malestar”, recuerda la pedagoga. Esta pedagoga canaria llevaba 10 años en Tenerife y se encontró en el camino con los demás profesionales de la salud física y mental que integran la entidad con el mismo objetivo: implantar la equinoterapia de forma profesional y adecuada.
Mediante el cepillado, con los pacientes de alzhéimer se trabaja la atención y memoria
“No usamos montura, sino un cinchuelo para que el calor del caballo traspase al músculo”
“Se estaba haciendo mucha terapia entre comillas porque un profesor de equitación subía a los niños con discapacidad, luxaciones de cadera, en silla de ruedas, y era una verdadera locura, eso no es profesional. Tiene que tener un seguimiento, unos objetivos personalizados. Ahí nos diferenciamos de los demás centros. Somos los únicos a nivel insular”, asegura.
Pérez integra una plantilla de ocho profesionales, entre ellos, una psicóloga y una fisioterapeuta, expertas en terapia con caballos, y homologados por el órgano regulador de la Federación Española de Terapias Ecuestres [FETE].
La tercera edad
Asimismo, Aftec también trabaja de forma específica con las personas mayores desde el suelo, por el peligro que conlleva la subida a los caballos, aunque éstos estén entrenados, y de acuerdo con la discapacidad que tenga cada usuario. “En el caso de pacientes con Alzheimer, mediante el cepillado, nos centramos más en la memoria, atención, concentración, psicomotricidad. De por sí hay 5 o 6 cepillos diferentes, de colores y nombres distintos, y que se tienen que utilizar en sentidos diferentes, en círculos, de arriba abajo, ponemos pinzas en las crines”, describe Pérez.
Esta pedagoga precisa que para las discapacidades físicas, sólo la fisioterauta del centro experta en intervenciones asistidas con caballos puede encargarse de realizar la hipoterapia, una de las partes de la rehabilitación. “Gracias al movimiento natural tridimensional del caballo, de adelante atrás, de un lado a otro y en rotación, a los niños con movilidad reducida les estimulamos el patrón de la marcha, que es muy semejante al de la pelvis al caminar. Por eso nunca usamos montura, sino siempre con cinchuelo [faja] porque dejamos que el calor del caballo, dos grados superior al de la persona transpase, y se favorezca la relajación de la musculatura, circulación sanguínea”, subraya Pérez.

