Perros y gatos entre la vida y la muerte Albergue Bañaderos 15 Sep 2014.pdf
La labor que se realiza en el Albergue Insular de Bañaderos resulta aún desconocida, pero encomiable. Hasta la fecha este año ha acogido a más de 1.000 animales abandonados, entre perros y gatos, que ha recogido el Ayuntamiento capitalino. Proponen la concienciación desde niños para solventarlo.
Perros y gatos, entre la vida y la muerte
El Albergue de Bañaderos acoge unos 4.000 animales abandonados al año / Salud Pública afirma que la tasa ha bajado un 17% frente a 2013
Eva Rancho
LA PROVINCIA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 15 Septiembre 2014
738 perros y 338 gatos. Estas son las cifras de animales abandonados en lo que llevamos de año en la capital grancanaria, que una vez recogidos por el Ayuntamiento, van a parar al Albergue Insular de Bañaderos. Para algunas mascotas supone un viaje de vuelta a la vida, escapando del maltrato y desatención de sus dueños, pero para otras, una sentencia de muerte con la firma de la eutanasia inmediata. Pese a que la tasa de abandono en el municipio capitalino cayó un 17,4% el pasado julio y agosto con respecto al mismo periodo en 2013, según el Área de Salud Pública del Consistorio, el equipo de este refugio dirigido por María Rosa Perera presencia día tras día una alarmante realidad desde 1995.
“Llevamos décadas con este mismo problema, en vez de mejorar o se estabiliza o empeora, no hablo de crisis económica sino de crisis de valores, la falta de dignidad que tiene el ser humano. La generación actual de adultos es lo que es, y lo único que se puede trabajar con campañas de concienciación en los niños, para que las futuras generaciones sean mejores personas que sus padres y abuelos”, explica indignada la directora de centro, María Rosa Perera. Por eso de forma periódica el albergue recibe visitas escolares para que los niños, acompañados de sus tutores, vean con sus propios ojos la problemática y trabajen las conclusiones de vuelta en las aulas.
Pobres de espíritu
“Hay un vídeo que ha costeado el Colegio [Oficial de] Veterinarios de Las Palmas y que se ha pasado por todos los colegios, pero no es lo mismo. A los niños no se les puede maquillar un problema tan gordo, tienen que ser conscientes de que esos animales son abandonados por sus dueños y que serán sacrificados si no se adoptan”, subraya Perera. La directora del albergue señala que están “hartos de la gentuza que va a entregar a sus animales” y afirma que el perfil más frecuente es “gente adulta, muy bien vestida, arreglada, con grandes coches, pero sin humanidad”.
María Rosa Perera, de 73 años, lleva más de dos décadas trabajando de sol a sol por el bienestar y el cuidado de los animales de compañía. La directora asegura que su equipo de tres veterinarios y diez voluntarios, entre otros, reciben cada día un mínimo de diez a 20 animales procedentes de varios municipios, y también una media de tres mascotas que entregan “particulares que firman la eutanasia inmediata, y encima rabiosos porque tienen que esperar al día siguiente”, apunta Perera. “El peor año fue 2012, con la entrada de 5.050 animales y casi nunca baja de los 4.000”, asegura.
Una de las veterinarias del centro, Davinia Pérez, también conoce de cerca esta realidad. Señala que para aquellos animales recogidos por los consistorios tienen la muerte inducida sin sufrimiento a los 21 días, y en el caso de los propietarios individuales, firman una cláusula especial para autorizar al albergue sacrificar de forma directa a su propio animal. “Con ello intentamos ablandar el corazón del propietario, y aun así no les tiembla el pulso, entregan su animal con el que llevan conviviendo cinco o seis años y se van por la puerta. Muy poca gente se echa atrás y nos deja boquiabiertos”, afirma Pérez, testigo en quirófano del delicado estado en el que llegan.
El refugio recibe a diario entre 10 y 20 animales recogidos por los ayuntamientos
Perera: “Hay que trabajar para que los niños sean mejores que sus padres”
“Muchos de los perros y gatos abandonados son mayores, vienen con tumores, maltratados, perros de peleas con heridas, muchos vienen en bastante mal estado”, indica Pérez. “Hay un grupo pequeño de adultos que vienen, rescatan a ese animal con una enfermedad que está casi sentenciado y lo adoptan, impulsados por sus hijos gracias a la información que reciben en las charlas que el grupo voluntario de veterinarios La Semilla Verde imparte en colegios, para sensibilizar a niños de Educación Primaria y Secundaria”, subraya la veterinaria tinerfeña.
La cifra total de perros y gatos abandonados en la ciudad supera la dada por el Ayuntamiento capitalino, puesto que al Albergue Insular de Bañaderos recalan los animales llevados por los consistorios, pero existen otras organizaciones que también los recogen como la protectora de animales ADA, que tiene 150 perros (entre ellos los cachorros arrojados a un estanque de Santa Brígida el pasado julio) y gatos en adopción en casas de acogidas y guarderías, según indica su directora, Cathaysa Francés. Junto con el Colegio de Veterinarios, el Albergue de Bañaderos y protectoras de animales, el área municipal de Salud Pública realiza desde 2011 una acción conjunta desde la Mesa de Tenencia Responsable de Animales. “El abandono, maltrato, todo es un tema de educación, y hemos realizado talleres y campañas de concienciación para lograr una sociedad más madura capaz de convivir en armonía con su mascota”, destaca la edil Mimi González.
Por su parte, la educadora canina en positivo Thirza del Rosario recorre la Isla con su proyecto educativo Minina y Chocolate para que los niños entiendan mejor a sus animales. “En fotos enseñamos el lenguaje corporal del perro y gato para prevenir mordidas, hablamos de sus necesidades básicas, contacto social, de las vacunas y el microchip”, explica del Rosario.
Cambio en la ordenanza
La última modificación de la Ordenanza Municipal sobre Protección y Tenencia de Animales (Ompta), publicada en el Boletín Oficial de Las Palmas el 14 de agosto del 2013, eleva de falta leve a grave las heces de los perros en la vía pública, penalizada antes con 150 euros y ahora con 1.500 euros. El abandono o maltrato de mascotas supone una infracción muy grave, sancionada con multas desde 1.500 euros hasta 15.000 euros. El Gobierno autónomo, competente en estos últimos casos, aún tiene muchos pendientes de resolver, según apunta la directora del Albergue de Bañaderos, María Rosa Perera. E. R.

