Entrevista Amparo Larrañaga Eva Rancho La Provincia 25 Enero 2014.PDF
Amparo Larrañaga
Actriz
“El teatro es mi droga, sobre el escenario me siento como en casa”
Ofrece hoy a las 20.30 horas la segunda y última función de la obra Hermanas en el teatro Cuyás.
Eva Rancho
LA PROVINCIA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 25 Enero 2014
¿Hay alguna diferencia significativa entre el texto original en catalán de Carol López Germanes, que ganó el Premio Max a la mejor autora en catalán en 2008, y el actual, que recaló en Madrid en el Teatro Maravillas?
No. No hay ninguna diferencia en el texto. Lo que hay en realidad son distintos actores y actrices. Eso cambia de forma radical la forma de “hacer”. Pero conserva intacto el espíritu de la obra. Hay muchos caminos para contar lo mismo. Las interpretaciones no se clonan o se imitan, así que lo que permanece intacto es el texto y el decorado.Y al ser Carol directora y autora, ha sabido manejar eso muy bien.
En esta mezcla de drama y comedia que aúna la obra, encarna a una pija irreverente y neurótica, Inés, hermana de Irene (María Pujalte), más pausada, madre soltera que trata de reconducir su vida con su nueva pareja, y de Ivonne (Marina San José), tu hermana pequeña y alocada en la ficción. Son mujeres que se aferran a la vida tras el fallecimiento de su padre. ¿Esta pieza es un canto a la vida a través de la muerte?
Si. Es curioso como la gente ríe en situaciones que no son graciosas para los personajes. Pero ahí está el secreto de la comedia. Los personajes no saben que están haciendo comedia. Y sí. La vida es impensable sin la muerte. Y hay que seguir. Es un mensaje de vida. Desde el principio que nos cuentan que el padre pidió que el día de su muerte hicieran una fiesta. Y eso hacen. Pero no es sólo eso de lo que trata la función. Habla de la familia, de las viudas que quieren vivir una vida diferente, de las madres solteras, de las mujeres abandonadas por mujeres más jóvenes, de los adolescentes que están en plena explosión, de los hombres buenos, de las drogas, de la homosexualidad… No se deja nada.
¿Qué papel desempeña la cocina en la escenografía?
Todo sucede en la cocina. Esas cocinas donde se cuece todo. Don- de las familias se reúnen. Y se pelean, se abrazan, se cuentan sus cosas… Pasan muchas cosas en la cocina de Hermanas. Es un viaje por los sentimientos. Reímos, lloramos, cantamos y bailamos.
¿Qué le ofrece las tablas de un escenario que no le da un plató de televisión y/o una localización de una película?
El teatro es una droga para mi. Eso me dicen siempre. Y tienen razón. Me encanta salir al escenario. Me siento como en casa. Me resulta natural y fácil expresarme allí. También es bonito el cine y la televisión. Y son difíciles y complicados. Pero para mi el teatro, tiene el aliciente añadido de producirlo con mis hermanos (incluyendo a Maribel Verdú, que es una hermana para mí).
¿Con qué director le gustaría trabajar con el que no ha coincidido hasta ahora?
No me importaría nada trabajar con Claudio Tolcachir o Carles Alfaro. Te hablo de ellos porque son más inaccesibles, juegan en otra liga distinta y me gustan sus trabajos. Pero yo sólo trabajo con mi gente, mis hermanos. Y eso es lo que me hace feliz.
«Volvería a manifestarme en el Congreso contra algo como la guerra de Irak»
Sus genes madrileños llevan inscritos su talento artístico. Toda una estirpe de actrices y actores: sus abuelos, María Fernanda e Ismael, sus padres, María Luisa Merlo y Carlos Larrañaga, su tía Amparo Rivelles, dos de sus hermanos, Luis Merlo y Kako Larrañaga, y productor teatral Pedro Larrañaga. ¿Qué camino habría elegido en lugar del mundo de la interpretación?
Me gustaba y me sigue apasionando la medicina. Se bastante, tengo muchos amigos médicos y me informo constantemente de todo. Por ahí hubieran ido los tiros.
¿Cómo vivió in situ aquel 5 de febrero del 2013 la sesión del Congreso de los Diputados, donde se debatió la intervención de España en la guerra de Irak y fue expulsada junto con otros actores tras enseñar las camisetas del “No a la Guerra”?
Hace mucho tiempo de eso. Pero lo volvería a hacer encantada. Me parece que no hay que quedarse quieto ante cosas que te indignan.
Un colega de profesión, Carlos Hipólito, comentó que el oficio atraviesa uno de los peores momentos, con un 90% de paro. ¿Se saldrá de esta coyuntura económica en todos los ámbitos?
Con suerte, cuando gobiernen políticos que entiendan que la cultura es un bien social, no un lujo. ¿Por qué no suben el IVA del fútbol?
Si estuviera en sus manos, ¿qué cambiaría respecto a la subida del 21% del IVA en el sector cultural? ¿Cómo afronta un actor esta situación?
Yo te puedo de hablar desde el punto de vista de empresa. 21% de IVA, 10% de autores, 9 % de venta de entradas por internet. Negocio de riesgo y de entrada 40% de impuestos. Del 100% del neto paga nóminas, viajes, dietas y hoteles de los actores en gira, decorado, técnicos, transporte en trailers del decorado, publicidad, Seguridad Social, y por supuesto IRPF. ¿Beneficios? Si los hay se reinvierten en otras obras. Consecuencia: menos producciones, menos empleados, menos, menos y menos. El teatro privado vivía de ese 13 % de IVA. Eran los beneficios. Se han cerrado muchas productoras. Muchas. Y los ayuntamientos y diputaciones no tienen dinero. Solución: IVA reducido. Como actriz soy muy afortunada. Monto mis proyectos y no dependo de que me llamen. Así que no tengo necesidad de moverme de donde estoy. Pero con el cine están acabando. ¡Qué pena! Se juntan más cosas: no pagan las subvenciones, la piratería… Es muy triste.

